La Voz del Guayabo

«Se ha dicho que el alcohol es un buen criado y un mal amo. No está mal visto. Lo cierto es que el alcohol hace que los demás (y la vida misma, de hecho) resulten menos aburridos».

Cristopher Hitchens


LA ESCOPOLAMINA, MANUEL Y YO

¿Con una o con la otra?

El peligro de perderse en San Cipriano

Albóndigas napolitanas y nariz de lisadero

Alfonsina y el mar

De Pereira a Manizales

Cali después de la ciudad

Farolitos en el cielo de otro lado

La Voz del Guayabo

Adulto en las sombras

Ausencia

Sangre maleva

Estridente

Maluco también es bueno

El camino de la vida

Te están matando los años

Ser pesimista

20 de julio

Al otro lado de dónde

Ataraxia

Ejemplo

Desidia a mí

El guadual

¡Eha Fania!

Alexitimia

Diez días

Brindo

Presente

Nuestras Verdades

Doce reparos

Consuelo

Manadas

Tonalidad inexistente

Reencuentro contigo

Anomalía

Aquí no pasa nada

Ausencia de Mar

No soy ese tipo de tipo

Pasión

Fábrica de recuerdos

La Chalupa Pero

Días soleados

La historia de un sueño

Dañamos

No soy de aquí, ni soy de allá

América y un cambio de historia

Ave

Pediría dos cosas en la vida

Salerno

Romualdo en Otoño

Domingo de diciembre

Una rumba con muletas

Danna y Brigid

RomA 2

Otoño Tercero

Soy amigo del caído

Voluntades frágiles

RomA

Tonino y la Salernitana

La casualidad

Eleuve

Cien guayabos por contar

El país que me duele

Una cama doble

Otoño NN

La rumba de octubre

El limonero

Se vende un país: Colombia

Cómo

Carta para A.

En un Instante

Ángel Guardián

Mi enamorada pelirroja

Bella Maglietta

A mamá

En un Pueblo del Sur

El Mismo Mundo para Todos

La doceava pregunta

Noche en Vela

Yo solo quería una crema de dientes

Calle de Noche

En Marsella

Violines Vehementes

Problema de comunicación

Luna de Verano

Las palmeras y yo

La isla de Capri

Ojos Claros

Perfilando el olvido

Una aventura

Reacios

Reunión colombo-argentina

Cualquier cosa te puede suceder

El costal de diciembre

Cristóbal y Libia

Beber como signo de olvido. Parte II

La muerte de mamá

La noche de color

El olor de las nubes al atardecer

El Trabajo de Mariano

¿Por qué prometo siempre mi futuro incierto?

Cosas que un colombiano debería saber: tejo

Capurganá

Tiempo

Misterio en la 373

Qué fatiga no amarlas

Como un camarón

¿Cómo hacer un reportaje? Por La Voz del Guayabo

Mano a Mano

Vaya amasijo en que se convirtió este transcurrir de días

Los domingos no dejaron de ser domingos

Un guayabo de cuarentena italiana

Mar azul y culito rosado

Polaca

Dicha e infortunio

500 noches

Guayabo de ‘alto turmequé’

Ajeno

La mujer de la K

Milza

Noche espesa

Un mar, sin sobrios ni remordimientos

Así mueren las lunas

¿Me mentiste o te mentías?

Los dioses del sendero no hacen milagros

¿Encajan perfecto?

Dos rubias

Yo solo quería un par de chanclas


Cuál podría ser su voz más que las historias roncas de pelados atiborrados de anís, borrachos de desamores y remendados con los mitos y leyendas de familiares y amigos que terminan de tejer lo que somos y proyectamos ser.