Danna y Brigid

Escrito del primer aniversario de La Voz del Guayabo. Este es un texto experimental. Las letras en cursiva pertenecen a las prostitutas, Danna y Brigid, y las demás líneas pertenecen a La Voz del Guayabo.

-Me llamo Brigid y aunque la vida hay que ganársela, robo por gusto en las cantinas junto a
Hace dos días llegamos a Colombia y hace tres que estamos borrachos. “Oe, Jaco, esas  
una compinche. “Mirá, Danna, ese par de agüevados ya tienen cara de borrachos”, le digo.   
 gordas de allá hacen sino mirar”. “¿Será que olemos maluco? Usted ayer no se bañó”.  

-“Pero véales esa cara de arrancados, mija, uno parece recién llegado de vender manillas en  
Intento levantarme pero la fuerza de gravedad me pega el culo a la silla. “Mirá esa vieja   
Cartagena y el otro parece vestido con la ropa regalada de los tíos”, dice Danna riéndose.
con ese vestido naranja parece un chontaduro”. “Respete que el chontaduro es muy rico”. 

-“No importa, Danna, ¿Pa’ qué trajimos esa burundanga pues? La cantina está muy sola y  
“Daniel, pero hay que estar en la juega porque esas son de las putas que le echan gotas 
esos dos tienen cara de güevones”. -“Ay, Brigid, hágale pues, pero usted paga el guaro”.  
Pa’ arrecharlo a uno o pa’ dormirlo. Y con esta rasca seguro van a querer robarnos”. 

-Nos acercamos a su mesa y estos dos borrachos se miran confundidos, hasta maricas serán 
“¡Vea ahí vienen!”. “Qué van a robarnos, uno bien pelado hombe. Vamos a ver más bien si  
“Hola amor, qué más pues”, le dice Danna al que parece hippie y él responde confianzudo.
podemos robarlas que el guaro ya se nos acabó”. “Quiubo mona, ¿qué más pues?”.  

-Se ven chichipatos y hablan como raro, “¿Ustedes son de por acá o qué, sardinos?”.  
“Claro, estamos recién llegados de Europa”, alardea Jaco. “¿Usted ha visto el mar de 
Responden que sí, pero estaban al otro lado del charco, fijo tienen euros en esas carteras. 
Capri, no? Vea le muestro. Así son sus ojos mona”. Ellas huelen a cuncho de cerveza viejo. 

-Miro a Danna toda regia con su vestido anaranjado y le brillan los ojos mientras les pone 
 La tal Brigid saca un Jorge Isaac y paga una botella de guaro. “Vea eso lo bueno ome 
conversa a los pelados. Aquí no hay pierde y le pido un botello a Darío, el cantinero. 
Brigid”. La cartera amarilla la mete en el bolso que está al lado de mi chancla izquierda. 

-Muy europeos y todo, pero les brilla ese codo. Ni se pellizcaron para pagar ese guaro. 
La música está fuerte y tenemos que inclinarlos hacia la mesa para entendernos. “Vea, eso  
La Danna es maliciosa, no fue sino pasarle copas y ya tenía esa burundanga pidiendo pista.
que dicen que es perico es burundanga”, me dice Jaco, “¿Bobo? Pues démonos el viaje”.

-Estos muchachos como que no comieron o les está pegando el sereno porque están 
“Ese guaro está muy rico”, les digo pero no me entienden y se ríen. Abrazo a Jaco y le 
hablando con esa lengua pegada. El bajito empieza a contorsionarse y la Danna me mira. 
explico, “haga que le está dando la pálida yo les raqueteo ese bolso”. Jaco se contorsiona. 

-“Raquetielos, mija”, me dice y eso empezamos a esculcarlos como cosquilleras del centro, 
Pienso que esas manos tan callosas tienen que tener un montón de historias por contar. 
pero estos güevones o son muy avispados y se encaletaron todo o sí son muy arrancados. 
En medio de esta emburundangada trato de buscar el bolso de la Brigid. 

-Y sin sacarles ni pa’ una cerveza del D1 se van despertando este par de machuchos. Tras 
Me cuesta pestañear. Los ojos los tengo en el culo y no soy capaz de reaccionar. Jaco 
de bufones payasos y el bajito, que no tenía sino una billetera vieja y pelada, se emputa. 
empieza hijueputear con la lengua atorada entre los dientes. Las putas salen despavoridas.

-Danna me mira enojada, yo le digo que me deje sana y no me alegue, porque aparte de que 
“Oe maica” dice Jaco “a fin si puo robales a plata a esas putash” Y mientras buscamos un 
no les sacamos nada a mí me toco pagar ese guaro, que ni frío estaba y ni limón nos dieron. 
metedero donde vendan guaro barato le digo, “A vé qué nosh enden con etas vente lucajs”.



Foto por: Daniela Vèlez

La Voz del Guayabo


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