RomA

Foto tomada por Jacobo Jurado

A veces un hombre de confusiones banales se dedica a hablar con las plantas, para unos es un loco y para otros es un cuerdo que al contar sus penurias a un follaje no viene observado detalladamente con la lástima de un juez que juzga. Mira las verdes hojas, porque llenan los espacios vacíos de mirar al cielo y no escuchar una voz al lado diciendo qué forma de nube ve.

Mira un palo de limones y piensa en algo que siempre lo persigue desde la adolescencia. Un fantasma rojo con voz dulce. A veces juegan al escondite. Pero la mayoría de las veces el fantasma lo busca y él huye reacio porque le teme y no conoce las intenciones del fantasma esta vez, pero las ha conocido antes y ha sido desastroso. Se despiden desesperanzados y se reúnen desconfiados.

Odio es un antónimo. Por eso su fantasma interno, ubicado a la izquierda de su cuerpo, se concentra en las plantas. Porque el fantasma externo con linda voz ha estado adornado con ojos y nalgas y en sus visitas pasadas, donde los ojos y las nalgas tenían otros colores y formas, supo desdibujar la sonrisa de una boca hipócrita, la del propio, porque sabe que ha repartido besos falsos y conoce la venganza. Y piensa que con las plantas no es así.

Raíces pardas crecen alrededor de la tierra de sus pies. Abrazar al árbol le parece un quehacer ridículo de hippies marihuanos. Se conecta con la naturaleza de otras formas, meando en los tallos la cerveza procesada y a la mañana se va a arrepentir, ofreciéndole una disculpa a la planta bañada, porque se emborrachó y el borracho es un animal de culpas. No sabe si es amor o soledad. Pueden ser las dos. Antónimos que con los cambios de estaciones son sinónimos. Es un fantasma antónimo o contradictorio. No sabe si lo quiere o lo desprecia. Por si las dudas, su fantasma interno se entrega a las plantas y estas le responden un poco con el fantasma rojo. Y está bien, porque el de ellas no tiene ojos brillantes y nalgas coloradas. ¿Y si la solución a la disputa es dejar de creer en el fantasma?

Jacobo Jurado

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